La travesía del “Juan Sebastián de Elcano” desde dentro…

Primera semana de viaje, de Cádiz a Tenerife.

Los guardiamarinas Guillermo Ferraz y Miguel Sánchez nos irán contando desde el buque escuela de la Armada su XCI crucero de instrucción.

22 de enero de 2019. 21:41h

Como le prometimos, una semana después, aquí estamos. Cinco singladuras (días de mar) fueron las que unieron los puertos de Cádiz y Santa Cruz de Tenerife, al que arribamos el pasado viernes 18 de enero. Con ésta, nuestro buque-escuela suma 60 visitas a la isla de Tenerife (la ciudad más visitada por nuestro buque-escuela en sus casi ya 91 años de servicio, después de Cádiz y Marín) y el hecho de que sean tantas las veces que sea ha hecho escala aquí, no es una mera coincidencia. Una vez más, la ciudad de Santa Cruz en particular, y la isla de Tenerife en general, recibieron con los brazos abiertos al Juan Sebastián de Elcano. Puerto con mucho significado e historia. Entre otros hechos relevantes deben destacarse, que fue el último puerto de la expedición Magallanes-Elcano, antes de cruzar el Océano Atlántico hacia poniente, en busca de la ruta de las especias. Y que en estas aguas, en julio de 1797, el Teniente General D. Antonio Gutiérrez de Otero derrotó a una escuadra de 9 navíos y 3700 soldados armados hasta los dientes, liderados por el Contralmirante Horacio Nelson, en su intento de tomar Tenerife. En la defensa de la isla fue extraordinaria la valentía del pueblo tinerfeño, que participó activamente bajo las órdenes del Teniente General. Y así, fue capaz de repeler eficazmente a una confiada escuadra inglesa, que pagó cara su osadía, ya que además de la contundente derrota, el joven Nelson perdió su brazo derecho. El cañón “tigre”, al que se le atribuye tan reseñable hito, se encuentra expuesto en el museo militar de Tenerife. En cuanto a la navegación, hemos gozado de favorables vientos y buena mar, lo que nos ha permitido tener una derrota tranquila. No obstante, el ritmo a bordo ha sido frenético.

Los guardiamarinas hemos finalizado la primera de las 3 fases que tendremos a lo largo de este viaje, la de “adaptación”. En ella, el personal de la dotación nos ha ambientado sobre los diferentes cometidos que desarrollaremos durante el crucero. También nos han enseñado detalles de la vida y el trabajo de a bordo. A partir de nuestra salida de Tenerife y hasta nuestra llegada a Boston a finales de abril, desarrollaremos la segunda fase, la de “instrucción”. En esa fase ya tendremos que compaginar el aprendizaje con la asunción de mayores responsabilidades, con el objetivo siempre puesto en lograr una formación integral.

Una vez finalizado ese periodo de instrucción será entonces cuando estaremos listos para acometer la última de éstas, la de “responsabilidad”, que se prolongará hasta nuestra llegada a Marín el mes de julio. En este último período pondremos en práctica todo lo aprendido y se nos exigirá el trabajo propio de un Oficial propio del buque. Ha sido una primera semana intensa, en la que hemos vivido nuevas experiencias que guardaremos en la mochila para afrontar el resto del crucero. Experiencias como nuestras primeras subidas a los palos en la mar, las primeras tomas de contacto con las tareas que desempeñaremos en nuestras guardias y un ciclo de conferencias por parte de los oficiales del buque, todo ello encaminado a integrarnos plenamente en la vida a bordo.

Además, en puerto, tuvimos nuestra primera recepción a bordo y la primera Jura de Bandera de personal civil. Ya en nuestros primeros pasos a bordo hemos tenido la gratificante experiencia de sentir el cariño que tiene la gente por este emblemático buque-escuela y la emoción mostrada por poder Jurar Bandera en esta cubierta ya nonagenaria, por la que se han pasado más de 20.000 marinos de la Armada Española. Asimismo, tenemos que agradecer las más de 3.500 visitas recibidas en solo 3 días. Como colofón a nuestra visita, el pasado 21 de enero, partimos de Santa Cruz de Tenerife en demanda de San Juan de Puerto Rico, arropados por decenas de personas, que nos despidieron en la dársena de Los Llanos.

Comenzamos, pues, una nueva travesía de 28 días junto a una dotación de la que ya nos vamos sintiendo uno más, trabajando día a día con respeto mutuo, humildad y compañerismo, claves para ser un sólido equipo.

Empiezan las observaciones astronómicas, asignaturas militares/navales, como maniobra y navegación, meteorología e historia naval, así como las propias de nuestro grado en ingeniería mecánica.

Dentro de una semana estaremos aquí de vuelta, así que haciendo referencia a la frase “si quieres ir rápido ve sólo, si quieres llegar lejos ve acompañado”; nosotros, por muy rápido que sea, no queremos ir solos, queremos llegar lejos, así que le pedimos que siga nuestra estela. ¡¡Buena Mar!!

News Reporter

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: