LA UNDÉCIMA VUELTA AL MUNDO DEL ELCANO, NO SALDRÁ DE SEVILLA, SINO DE CÁDIZ

El capitán de navío Santiago de Colsa, comandante del buque escuela de la Armada, cuenta cómo vivirá el barco los próximos dos años, de los que pasará uno y medio navegando.

En los astilleros militares de Navantia en San Fernando se trabaja 24 horas al día de forma ininterrumpida. Todos los esfuerzos son pocos para que el buque escuela de la Armada Española, Juan Sebastián de Elcano, esté a punto para su 92 crucero de instrucción, que comenzará en noviembre y terminará en abril. Cuatro meses después volverá a salir a la mar para pasar un año realizando su undécima vuelta al mundo. Al ‘embajador y navegante’, le queda por delante un período muy exigente. Por eso, entrevistamos a su comandante, el capitán de navío Santiago de Colsa Trueba, que asumió el mando el pasado mes de julio, para que nos cuente qué tiene por la proa el bergantín-goleta más gaditano.
– Tomó el mando del buque el 23 de julio, ¿qué es lo primero que ha hecho tras asumirlo?
Comenzar la preparación del buque para el próximo crucero de instrucción. Esto tiene dos vertientes claramente diferenciadas. Por un lado controlar y supervisar todas las acciones de mantenimiento y correctivas para que todos los sistemas del barco estén a punto en el momento de la salida a la mar. Y, por el otro, y muy importante, formar equipo con la dotación, integrar y cohesionar, teniendo en cuenta que una cuarta parte es personal de reciente embarque.

– Por delante le quedan dos años muy intensos. Vamos por partes, ¿cómo será el XCII (92) crucero de instrucción?
Va a tener una duración de seis meses. Comenzará el 3 de noviembre en Cádiz y finalizará el 18 de abril del 2020 también aquí. El crucero de instrucción tiene como objetivo contribuir a la formación integral de los guadiamarinas, futuros oficiales de la Armada, y representar a España en todos los puertos que visitemos. En este sentido es importante porque vamos a visitar puertos atlánticos a donde llegó la expedición de Magallanes-Elcano. Concretamente Río de Janeiro, el estuario del río del Mar del Plata, allí entraremos en Buenos Aires y Montevideo. Y lo haremos en fechas coincidentes con la llegada de la expedición hace 500 años.
Un hilo conductor, el de la gesta de la primera circunnavegación, que llevarán también en la vuelta al mundo.
Así es, luego tenemos la vuelta al mundo que es el colofón a los actos conmemorativos del quinto centenario de la primera circunnavegación. Será un crucero de instrucción de larga duración, concretamente 12 meses y medio. De principios de agosto de 2020 a mediados de agosto de 2021. Durante ese tiempo dejaremos patentes efemérides tan importantes como el descubrimiento del Estrecho de Magallanes, o la llegada de la expedición a la isla de Guam, a Filipinas, o a Indonesia, que era precisamente el objetivo de la expedición. Indonesia se conocía antiguamente como las Molucas, eran las islas de las especias, y ese era el principal objetivo de la expedición.
92 crucero de instrucción del Elcano (6 meses): del 3 de noviembre de 2019 al 18 de abril de 2020
– ¿Qué nos puede adelantar de esta vuelta al mundo?
Los puertos están perfectamente definidos y lo que se trata es de, precisamente, participar en los actos conmemorativos del quinto centenario con un doble objetivo. Por un lado pretendemos reafirmar la españolidad de esta expedición, porque hay que tener en cuenta que es un proyecto español. Fueron los españoles los que creyeron en él, lo financiaron, lo pusieron en marcha y, finalmente, lo culminaron con el liderazgo de Juan Sebastián de Elcano. Y luego también es muy importante dejar patente que esta es la mayor epopeya de la historia marítima del mundo porque sentó las bases de la primera globalización del mundo. Demostró empíricamente que la tierra era una esfera y que todos los océanos formaban un solo mar continuo. Esto también puso de relieve que España tiene una sociedad emprendedora, dinámica, abierta, que entiende la mar como un espacio de progreso y de encuentro entre pueblos. Es una efeméride muy importante y que tenemos que llevar adelante con mucho orgullo.

– Se ha especulado con la posibilidad de que el puerto de salida de esta vuelta al mundo fuese Sevilla. ¿Será así?
La vuelta al mundo no va a salir de Sevilla, va a salir de Cádiz y regresará a Cádiz. El problema de Sevilla es que el río Guadalquivir hasta esa ciudad no es navegable para el Juan Sebastián de Elcano, a lo largo del río existen una serie de tendidos eléctricos y de puentes que son obstáculos que nos impiden, con la altura de nuestros mástiles, poderlos atravesar. Luego lamentablemente, no es un río navegable para el Elcano.
– Respecto a los guardiamarinas, ¿realizarán toda la vuelta al mundo?
No nos los podemos llevar un año entero porque ahora mismo los guardiamarinas en su periodo de formación en la Escuela Naval Militar no tienen una gran flexibilidad, habida cuenta que deben realizar una serie de créditos para obtener su titulación civil de ingeniero mecánico por la Universidad de Vigo. Entonces ellos podrán venir una gran parte del viaje, pero no el viaje completo. Durante la primera gran parte el barco irá sin guardiamarinas y luego los embarcaremos en Perú para que realicen su crucero de instrucción (que será el XCIII -93- del buque).
Undécima vuelta al mundo (12 meses): de principios de agosto de 2020 a mediados del mismo mes de 2021.

¿Cree que dos cruceros de instrucción tan seguidos pueden afectar de algún modo a su dotación?
En los próximos 24 meses vamos a estar 18 meses y medio fuera de casa. Las dos próximas navidades las vamos a pasar fuera de nuestros hogares. Y esto supone un periodo muy intenso para la dotación y un enorme desafío (tanto para nosotros como para nuestros familiares) que tendremos que sobrellevar.
– ¿Se intenta que la dotación (unas 180 personas) venga voluntaria?
Sí. Este alejamiento prolongado de las familias, que es lo más difícil de sobrellevar, tratamos de hacerlo con fuertes dosis de entusiasmo, de afán de aventura, de trabajo en equipo y es muy importante que estos conceptos sean los que verdaderamente atraigan a la gente para venir al Juan Sebastián de Elcano como miembros de la dotación. No debe haber ningún problema para completar la dotación en cantidad y calidad con personal voluntario, porque efectivamente es verdad que es un periodo muy intenso pero que tiene mucho atractivo.
El alejamiento de las familias es quizá lo que más me preocupa como comandante. Cuando presencio la despedida del barco en el muelle de Cádiz conmueve ver la nostalgia con la que se quedan los familiares, por eso digo que es muy importante que el entusiasmo, el afán de la aventura, por el conocimiento, por viajar, por conocer nuevos sitios, nuevos pueblos, sea el motor que haga que el personal quiera venir al barco. Volverán después de toda esta experiencia siendo mejores personas, que es un factor muy positivo y que apreciarán las familias.

«Gran parte de la dotación del Elcano es gaditana y eso imprime carácter, hace que el barco sea alegre, acogedor y entusiasta»
¿Cómo se mentaliza uno para estar tanto tiempo lejos de la familia y los seres queridos, en unas condiciones tan exigentes como son las de la mar?
No cabe duda de que aquí necesitamos el apoyo de nuestros familiares y ese apoyo lo recibimos cuando nos ven entusiasmados con nuestro trabajo, cuando ellos le ven sentido a lo que hacemos, cuando entienden claramente cuales son los objetivos de este barco y de esa larga ausencia, que no es otro que contribuir a la formación de los futuros oficiales de la Armada y representar a España allá donde vayamos. Entendiendo ellos esos objetivos también nos apoyan porque los comparten. La Armada no es un trabajo, es una forma de vida.

– Antes de asumir el mando fue al buque como padre de guardiamarina. ¿Cómo se ven las cosas desde esa perspectiva?
Mi hijo ha participado en este último crucero de instrucción como guardiamarina y tengo que decir que ha regresado siendo mejor oficial de la Armada y mejor persona. Ese es un objetivo que yo me marco. Es muy importante que los futuros oficiales de la Armada, en cuanto embarquen en el Juan Sebastián de Elcano, rápidamente descubran una serie de valores que son la esencia de nuestra profesión como miembros de la Armada. Me estoy refiriendo a valores tales como el honor, la lealtad, la disciplina, el valor, el trabajo en equipo o el compañerismo, porque esa es precisamente la esencia de nuestra institución y a lo que se tienen que acostumbrar cuanto antes.

– El anterior comandante, capitán de navío Ignacio Paz, ¿le dio algún consejo al traspasarle el mando del buque escuela?
Iñaki Paz es un gran amigo mío y un magnífico profesional, ha dejado el listón altísimo. El estilo de mando en la Armada es particular de las personas pero tenemos una doctrina, con lo cual no debe haber grandes cambios. Nosotros hemos sido formados en la Escuela Naval siguiendo los programas de la Armada, hemos convivido en distintos buques de guerra con dotaciones de la Armada y en ese sentido estamos moldeados de manera muy similar. Habrá matices debido a la personalidad de cada uno o estilos de mando diferentes, pero la doctrina como tal permanece. Eso es muy bueno e importante porque nos da unidad de criterio y coherencia en nuestras actuaciones. Iñaki me ha dado muchos consejos, para mí él es una auténtica referencia en el orden profesional pero también como persona y he aprendido mucho de él fijándome en su manera de actuar.

– ¿Qué siente uno al tomar el mando el Juan Sebastián de Elcano y emular la gesta que hace 500 años llevó a cabo el navegante español del cual lleva el nombre este bergantín-goleta?
Como marino de la Armada Española siento emoción por poder participar en estos actos conmemorativos que se están organizando. Además, siento también el peso de la responsabilidad para reafirmar ese gran objetivo que nos hemos marcado que es señalar claramente la españolidad de esta gesta tan importante.

– ¿Qué le parecen Cádiz y sus gentes, que en gran parte conforman la dotación del buque?
Cádiz me encanta, tanto la provincia como su capital. Creo que hay una calidad de vida inmensa, posiblemente favorecida por la simpatía de su gente, por una climatología favorable, por una exquisita y variada gastronomía, y porque tiene unos atractivos culturales y turísticos que son espectaculares. La vinculación del buque escuela Juan Sebastián de Elcano con Cádiz es total. Este barco nació aquí, en los astilleros Echevarrieta y Larrinaga, y siempre ha tenido su base aquí y esa vinculación la palpo cuando se producen las despedidas y recibimientos del barco de sus cruceros de instrucción que verdaderamente emocionan. Además hay que tener en cuenta que una consecuencia lógica de que el barco tenga su base en San Fernando es que gran parte de la dotación es gaditana y eso imprime carácter y hace que el barco sea alegre, acogedor y entusiasta.

Fuente: lavozdigital.es Cádiz
News Reporter

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: